Cada 15 de agosto la iglesia católica celebra la festividad de la Asunción de la Virgen María. En esta entrega de Palabras de Vida, el padre Jorge Humberto Peláez, nos explica la importancia de esta celebración y hecho histórico para los cristianos.
El líder religioso señaló que la Virgen María, al concluir su vida terrenal, subió a los cielos en cuerpo y alma para estar junto a su hijo Jesucristo. Esto, a diferencia de todos los seres humanos que terminamos convertidos en cenizas.
Lee más: Sigue estos consejos para tomar decisiones prudentes
“Desconocemos el día, el año y el modo en que murió Nuestra Señora. Lo que sabemos proviene de las tradiciones de oriente y de occidente, a partir del siglo V. Unas tradiciones ubican el deceso de María en Jerusalén, y otras lo sitúan en Éfeso donde, según una antigua tradición, la Virgen pasó sus últimos años en compañía del apóstol Juan”, apuntó el padre Peláez.
El arte cristiano ha encontrado un fuente de inspiración en esta etapa final de la Virgen María. En el bizantino, por ejemplo, son innumerables los íconos que representan la Dormición de la Virgen. En el occidental también son numerosas las pinturas que conmemoran el tránsito de María.
Para saber más: ¿Quién fue San Ignacio de Loyola y por qué su legado es importante para nosotros?
“La devoción a la Virgen es un elemento esencial de la espiritualidad cristiana. Muchas veces hemos meditado en las palabras de Jesús poco antes de morir: ‘Mujer, ahí tienes a tu Hijo’; y a Juan le dijo: ‘Ahí tienes a tu Madre’”, apuntó Peláez.
Para el sacerdote jesuita, las palabras de Jesús son de una “ternura infinita” y agrega que todos nos sentimos identificados con el apóstol Juan: “María es nuestra madre. Nos acercamos a ella para que nos escuche y nos acompañe”.
Este mensaje hace parte de las reflexiones del Padre Jorge Humberto Peláez Piedrahíta SJ, transmitidas a través del Canal de YouTube de Tele VID, donde se publican todos los capítulos completos.