Los sueños de Ignacio Imprimir E-mail
 
 
Ignacio no había despertado todavía. Y en medio de su somnolencia, debido a los modelos propios de su época, por allá a comienzos del siglo XVI, se le aparecían armaduras, lanzas, batallas, hazañas de guerra al servicio de los gobernantes de su tiempo. También le sobrevenían imágenes de mujeres de alta nobleza a quienes se imaginaba conquistando y haciendo grandes cosas por ellas, para conquistar su corazón. Así creció Ignacio y trató de hacer realidad esos sueños que le proponía su ambiente.
 
Estando una vez en una real batalla defendiendo un castillo en Pamplona, España, una bala de cañón le quebró una pierna y la otra se la dejó bastante herida. Su sueño se encontró allí con un obstáculo grande, pero que él, con su voluntad férrea se propuso superar. Para esto se sometió a unas operaciones necesarias para poner los huesos en su lugar, lo cual le implicó una larguísima convalecencia que representó, en cierta forma, un aplazamiento de sus deseos de conquistas.
 
Ignacio estaba dispuesto a salir adelante. En su lecho de enfermo alimentaba sus pensamientos de gloria y honores imaginándose lo que haría después de recuperarse. Quería leer libros de esos temas. Pero lo único que había en su casa eran libros ‘piadosos’: una vida de los santos y otra de Cristo. No tuvo más remedio que entretenerse con estos. Cuando se cansaba de leerlos volvía a sus pensamientos anteriores. Pero comenzó a darse cuenta que los libros que le había traído también le gustaban y le daban cierto contento interior, que incluso era más duradero que los otros. Y así fue pasando su convalecencia hasta que se convenció que debía cambiar. Fue el comienzo del despertar de Ignacio.
 
Ahora, el soñador de guerras y conquistas, de honor y damas, pasó a soñar con ser un santo como San Francisco de Asís o Santo Domingo de Guzmán, y aún más que ellos. Cambió el sueño. Pero no de sujeto. Su yo seguía buscando sobresalir y ser también hombre de hazañas como las de los otros santos. Estaba centrado en sí mismo hasta el punto que sus exageraciones de penitencias, ayunos y largas horas de oración en su estación de peregrinación en Manresa lo debilitaron tanto, que incluso tuvo tentación de suicidio. Gracias a una persona con la cual comentaba todo lo que sucedía, se moderó y así descubrió lo que fue para él el despertar definitivo: ya no se quedó centrado en sí mismo; entendió que el sueño de Dios para él era ayudar a los demás, que su sueño no podía ser el que a él se le ocurriera para sobresalir en forma egoísta, sino que era necesario descubrir el sueño de Dios en su propia vida. De ahí en adelante, no estuvo más dormido sobre sí mismo. Despertó para el servicio y entrega a los demás. Se dedicó a ayudar a los otros de manera especial con su experiencia espiritual de Manresa que fue profundizando día a día. Estos son los Ejercicios Espirituales que todavía hoy nos siguen ayudando a nosotros. Y en el camino de realización de ese sueño, Ignacio encontró compañeros que se le unieron y finalmente resultaron fundando una nueva orden religiosa que conocemos como Compañía de Jesús –jesuitas-. De esta orden surgen las congregaciones marianas en todo el mundo, inspiradas en la espiritualidad ignaciana que brotó de la misma experiencia de Ignacio.

Por ello, los Ejercicios Espirituales, como seguimiento de Jesús, son la fuente que alimenta a la Congregación Mariana y, por medio de esta, a la Organización VID.
 
Nosotros, hoy, con nuestro servicio y entrega en cada una de las obras, somos soñadores despiertos que no nos quedamos dormidos sobre nuestro ego, sino que vivimos alertas, sirviendo generosamente. No basta con tener sueños. Es necesario saber cuál es el sueño que debemos buscar. El sueño de Dios para nosotros es que sirvamos como cuerpo a otros, para que todos seamos mejores seres humanos. Y cada uno lo realiza con sus características especiales que ponen su toque concreto al trabajo de nuestra Organización.
 
El 31 de julio celebraremos la fiesta de San Ignacio. Dediquemos ese día u otros de este mes a tomar conciencia de nuestro sueño personal, para examinar qué tan alineado está con el sueño de Dios y qué tan despiertos lo estamos realizando.
 
 
José Roberto Arango Londoño, SJ.
Director General
Congregación Mariana

 
 

Noticias

Los sueños de Ignacio
 
 
Ignacio no había despertado todavía. Y en medio de su somnolencia, debido a los modelos propios de su época, por allá a comienzos del siglo XVI, se le aparecían armaduras, lanzas, batallas, hazañas de guerra al servicio de los gobernantes de su tiempo. También le sobrevenían imágenes de mujeres de alta nobleza a quienes se imaginaba conquistando y haciendo grandes cosas por ellas, para conquistar su corazón. Así creció Ignacio y trató de hacer realidad esos sueños que le proponía su ambiente.
Leer más...
 
Revivamos nuestra historia: Así nació nuestra Congregación Mariana...
 
 
Estamos llamados a conocer nuestra historia de 82 años de amor y servicio a la comunidad y a ser embajadores de sus principios. Es por esto que pasaremos por el corazón y la memoria nuestra historia para que comprendamos nuestros orígenes y estructura.
Leer más...
 
  • Facebook Page: 361715767186091
  • YouTube: CongregacionMariana
 
 
 
 
 

Menú principal

Nuestras obras